viernes, 31 de agosto de 2012

"... y pensar que por ti hubiese apostado". Puedes olvidar muchas cosas de las que te dije, hasta puedes olvidarte de mi, pero no podrás olvidar todo lo que te he hecho sentir durante este tiempo.
Quizás cuando lo pienses y te des cuenta de "tu decisión", quizás a mi ya me da igual. No vengas a pedirme perdón cuando ya no duelan los recuerdos. Para ese entonces, ya ni me conocerás... Como ahora, ¿verdad? ¿Qué somos ahora? Dos completos desconocidos.
Ayer pensaba que tú y yo nos podríamos comer el mundo.. Hoy estoy sola, y el mundo es el que va a comerme a mi. Pero en realidad, la culpa es mía, no tuya. Es mi culpa por haber esperado demasiado de ti. ¿Por qué pensaría que tú ibas a ser diferente? Acabáis siendo iguales...

"... el joven samurai contempló aquel muro alto de aspecto fuerte, y se arrodilló delante de tan semejante estructura. Sabía que no podía derrumbarlo. Algo que llevaba en pie tanto tiempo no podía venirse abajo así como así. El joven samurai se rindió, y dió media vuelta. Escogería otro camino.."


¿Te digo una cosa? 






Yo soy ese joven samurai..

No hay comentarios:

Publicar un comentario