... tranquila, ya me voy, no te pongas triste. Me largo porque he visto que no soy tu mejor opción. Cuando hay tormenta, siempre huir es mi costumbre, "mi traje de cobarde me sienta bien". Acepto que perdí, asumo tu destierro...
Y por favor, que tus fantasmas nunca más vuelvan verme. Que se te apaguen los besos, y que como a mi te duela. Que te lleven tus malditos demonios fuera de mi cabeza.
Porque fuimos dos perros callejeros, eternamente en cueros. Jugando a hacernos daño, jugando a no entedernos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario